La historia

Negrinho del pastor - Leyendas y mitos


La leyenda de Negrinho do Pastoreio es una leyenda mitad cristiana y mitad africana.

Es una leyenda muy popular en el sur de Brasil y su origen es de fines del siglo XIX en Rio Grande do Sul. Los brasileños que abogaron por el fin de la esclavitud lo contaron mucho a fines del siglo pasado. Es una leyenda de Rio Grande do Sul, y algunos folkloristas afirman que la región tiene una leyenda única propia, creada a nivel local.

La leyenda dice que en tiempos de esclavitud había un ranchero malvado con negros y peones. En un día de invierno, hacía mucho frío, y el granjero ordenó a un niño negro de catorce años que criara caballos y potros que acababa de comprar. Al final de la tarde, cuando el niño regresó, el ranchero dijo que faltaba un caballo bayo. Tomó el látigo y golpeó al chico con tanta fuerza que sangró. El ranchero dijo: "Te darás cuenta de la bahía, o verás lo que sucede". Angustiado, el niño fue a buscar al animal. En poco tiempo, encontró al caballo pastando. Lo ató, pero la cuerda se rompió y el caballo volvió a huir.

De vuelta en el resort, el ranchero aún más irritado golpeó al niño nuevamente y lo ató desnudo sobre un hormiguero. Al día siguiente, cuando fue a ver el estado de su víctima, se sorprendió. El niño estaba allí, pero de pie, de piel lisa, sin marcas de pestañas. A su lado, la Santísima Virgen, y más allá de la bahía y los otros caballos. El ranchero se tiró al suelo por perdón, pero el negro no respondió nada. Él solo besó la mano de Santa, subió a la bahía y se dirigió a la manada. De esto, entre los vagabundos, traficantes, vendedores ambulantes y carretas de la región, todos escucharon la noticia de que habían visto, como pastores, un paquete de deslumbramientos, tocados por un Negrinho, montando un caballo bayo. Desde entonces, cuando cualquier cristiano perdía algo, por la noche, el Negrinho buscaba y encontraba, pero solo daba a aquellos que encendían una vela, cuya luz él tomó para pagar el altar de su madrina, la Virgen, Nuestra Señora, quien lo liberó del cautiverio, y le dio un tocón, que guía y pastores, sin que nadie lo vea.

Quien pierda cosas en el campo, debe encender una vela por algún poste o debajo de las ramas de los árboles, hacia el Negrinho pastando e ir diciéndole: "Ahí es donde perdí ... Ahí es donde perdí ... Ahí es donde perdí ...". Si él no lo encuentra, nadie más lo hace.

Video: O Negrinho do Pastoreio -- História do Folclore Brasileiro (Julio 2020).