Geografía

Cerrado


Originalmente, una cuarta parte del territorio brasileño estaba ocupada por el cerrado. Sin embargo, en la década de 1990, 47 millones de hectáreas ya habían sido reemplazadas por pastos plantados o cultivos de granos.

Una formación vegetal característica del Medio Oeste brasileño, el Cerrado está formado por árboles relativamente bajos y tortuosos, dispersos entre arbustos, matorrales y pastos.

La estructura del cerrado comprende básicamente dos estratos: el superior, formado por árboles y arbustos; y el inferior, compuesto por una alfombra de hierba.

Los árboles cerrados típicos alcanzan una altura promedio de diez metros y tienen una corteza gruesa, a veces protegida por una capa de corcho, troncos, ramas y coronas irregulares; algunos tienen hojas coriáceas, a veces lo suficientemente duras como para sacudirse en el viento; en otros, las hojas alcanzan grandes dimensiones y caen al final de la estación seca.

El Cerrado predomina en los estados de Mato Grosso, Mato Grosso do Sul, Goiás y Tocantins. Las áreas más grandes de este tipo de vegetación aparecen en lugares de clima cálido y húmedo, con lluvias de verano bien marcadas y estación seca. Se producen subtipos de vegetación, como cerradão, cerradinho y campos sucios. Entre los árboles característicos de los cerrados destacan:

  • Papelera de reciclaje (Curatella americana)
  • Palo de hojas grandes o pequeñas (Qualea grandiflora y Qualea parviflora)
  • Pequi (Caryocar brasiliensis)
  • Palo sagrado (Kielmeyera coriacea)
  • Ipe (Tabebuia caraiba)
  • Campo Peroba (Aspidosperma tomentosum).

Entre los pastos más comunes se encuentran la hierba de flecha (Tristachya chrysotryx), la barba de cabra (Aristida pallens) y varias especies del género Androgopon. El suelo típico de la meseta central, donde se encuentra la mayor parte del cerrado, está formado por arenas y arcillas, sueltas o consolidadas en areniscas y filitas, y calizas y rocas, como resultado del levantamiento de los sedimentos del océano temprano.

Los elementos que forman el estrato superior están provistos de raíces profundas, lo que les permite alcanzar la capa freática, de 15 a 20 m de profundidad. Esto les da mejores condiciones de supervivencia durante la estación seca. Las hierbas del estrato inferior, debido a sus raíces cortas, resienten la sequía más cuando entran en latencia o muerte aparente.

La alfombra rastrera tiene entonces la apariencia de paja seca, lo que favorece la propagación de incendios provocados por la quema. Pero justo después de las primeras lluvias, todo florece y prospera. Cuando se prepara adecuadamente, el suelo cerrado es fértil, como lo demuestran las grandes plantaciones de soja, maíz, sorgo y otros cultivos.

Sin embargo, en el Medio Oeste, grandes áreas fueron quemadas para la formación de pastos, causando el empobrecimiento del suelo al quemar materiales orgánicos y poniendo en peligro ciertas especies de plantas y animales, como el oso hormiguero. -Bandera y el lobo de crin. Otra amenaza para la riqueza de este ecosistema es la plantación indiscriminada de bosques homogéneos de pinos y eucaliptos.

Video: Capítulo: Ya no puedo con mamá . u200d. Caso Cerrado. Telemundo (Abril 2020).