La historia

Historia del capitalismo


El capitalismo tiene su comienzo en Europa. Sus características aparecen desde la baja edad media (del siglo XI al XV) con la transferencia del centro de la vida económica social y política de los feudos a la ciudad.

El feudalismo atravesó una grave crisis debido a la catástrofe demográfica causada por la Peste Negra que diezmó al 40% de la población europea y el hambre que plagó a la gente. Sin embargo, la alta tasa de natalidad permitió el aumento progresivo de la población, que en 1500 era de aproximadamente 70 millones de habitantes en toda Europa, lo que significaba la recuperación de los niveles anteriores a la Muerte Negra.

Aunque el asentamiento era principalmente rural, había una ligera tendencia hacia la migración de población a las ciudades. A principios del siglo XVI, algunos de ellos, como Nápoles, París, Sevilla y Lisboa, tenían unos 200 mil habitantes.

En el mundo rural, se pueden destacar las siguientes transformaciones entre los siglos XV y XVI:

• La disminución progresiva de la servidumbre.
• Ligero crecimiento en los ingresos agrícolas en relación con el aumento de la manufactura o el comercio. Como resultado, las cargas impuestas por la nobleza rural sobre los campesinos habían aumentado notablemente.
• La concentración de la propiedad rural en manos de grandes familias nobles a lo largo del tiempo ha consolidado algunos de los seis rasgos e instituciones más característicos, como los matrimonios y los derechos de nacimiento. La nobleza emigró a las ciudades.
• Levantamientos campesinos, especialmente en el Sacro Imperio Romano (actual Alemania), causados ​​por tributos masculinos, sequías, plagas y años de hambruna.

Las ciudades expresaron un deseo recíproco de unir, por matrimonio, a las familias burguesas y las de la nobleza: la clase burguesa. Esta nueva clase social buscaba ganancias a través de actividades comerciales.

En este contexto, también vienen los banqueros y los cambistas, cuyas ganancias estaban relacionadas con el dinero en circulación, en una economía en auge. Los historiadores y economistas identifican en esta burguesía, y también en los cambistas y banqueros, los ideales embrionarios del sistema capitalista: ganancias, acumulación de riqueza, control de los sistemas de producción y expansión comercial.

La época moderna puede considerarse, precisamente, como una época de "revolución social" basada en la "sustitución del modo de producción feudal por el modo de producción capitalista". Con las revoluciones liberales de la Edad Moderna, el capitalismo se estableció como el sistema económico predominante por primera vez en la historia en los países de Europa Occidental. Algunas de estas revoluciones fueron la Revolución inglesa (1640-60, Hill 1940), la Revolución francesa (1789-99, Soboul 1965) y la Independencia de los Estados Unidos, que construyeron el marco institucional para apoyar el desarrollo capitalista. Así comenzó la era del capitalismo moderno.

Fases del capitalismo

Fase uno: capitalismo comercial o precapitalismo: esta fase se extiende desde el siglo XVI hasta el siglo XVIII, comenzando con las Grandes Navegaciones y las Expansiones Marítimas Europeas. La acumulación de riqueza se generó a través del comercio de especias y materias primas que no se encuentran en suelo europeo.

Fase dos - Capitalismo industrial: comienza con la revolución industrial. La acumulación de riqueza provino del comercio de productos industrializados de fábricas europeas. La enorme capacidad de transformación de la naturaleza a través del uso cada vez mayor de máquinas a vapor, generando una gran producción donde la multiplicación de ganancias aumentaba.

Fase Tres - Capitalismo Monopolístico-Financiero: Comenzó en el siglo XX (después del final de la Segunda Guerra Mundial) y se extiende hasta nuestros días. Una de las consecuencias más importantes del rápido crecimiento de la economía capitalista fue el brutal proceso de centralización del capital. Varias compañías han surgido y crecido rápidamente: industrias, bancos, corredores de bolsa, casas comerciales, etc. La feroz competencia favoreció a las grandes corporaciones, lo que condujo a fusiones y fusiones que resultaron de finales del siglo XIX en la monopolización de muchos sectores de la economía.

Video: 03. EL CAPITALISMO sus orígenes (Junio 2020).