La historia

La expedición de Martim Afonso de Sousa (1530-1532)


En 1530, para llevar a cabo una política de colonización efectiva, Dom João III, "El colonizador", organizó una expedición a Brasil.

El escuadrón de cinco barcos bien armado y bien equipado reunió a cuatrocientos colonos y tripulantes. Comandado por Martim Afonso de Sousa, tenía una triple misión: combatir a los traficantes franceses, penetrar las tierras en dirección al Río de la Plata para buscar metales preciosos y establecer núcleos de asentamiento en la costa. Por lo tanto, comience el asentamiento del "gran desierto", las tierras brasileñas.

Para esto trajeron herramientas, semillas, plántulas de plantas y animales domésticos.

Martim Afonso tenía amplios poderes. Nombrado capitán jefe de la estación de policía y territorio descubierto, debía establecer núcleos de asentamientos, ejercer la justicia civil y penal, confiscar tierras en nombre del rey, nombrar funcionarios y distribuir sesmarias.

Durante dos años, el Capitán viajó por la costa, almacenando importantes conocimientos geográficos. Al llegar a la costa de Pernambuco en 1531, logró tomar tres barcos franceses cargados de secoya. Desde allí se dirigió hacia el sur hasta la desembocadura del río de la Plata. Fundó el primer pueblo de la América portuguesa: São Vicente, ubicado en la costa de São Paulo. Allí distribuyó muchas tierras a los nuevos habitantes y comenzó a plantar caña de azúcar. Creó el primer molino de la Colonia, el "Engenho do Governador", ubicado en el centro de la isla de São Vicente, región del estado actual de São Paulo.

Diogo Álvares Correa el Caramuru, João Ramalho y Antônio Rodrigues facilitaron enormemente la misión colonizadora de la expedición de Martim Afonso. Eran intérpretes con los indios y proporcionaron información valiosa sobre la tierra y sus habitantes. Antes de regresar a Portugal, aún en 1532, el Capitán recibió una carta del Rey Dom João III. Habló de su intención de implementar el sistema de capitanías hereditarias (enlace al archivo adjunto) y para designar a Martim Afonso y su hermano Pero Lopes de Sousa como beneficiarios.

Mientras Portugal reorganizó su política para establecer una ocupación efectiva en la costa brasileña, los españoles impusieron su conquista en América, casi exterminando a los grupos indígenas: los aztecas en el actual México, los mayas en América Central y los incas en el actual Perú. .